Ocupa la mitad norte del Parque Nacional Costa de los Esqueletos. Sus interminables playas están dominadas por densas nieblas y graznidos de gaviotas y alcatraces, están salpicadas de cascos de barcos naufragados. Los puntos mas visitados se encuentran en los alrededores de los manantiales de Sarusas, la colonía de lobos marinos de Cabo Frío, los castillos de arcilla del cañón de Hoarusib y las Roaring Sands (arenas rugientes.En Möwe Bay hay un pequeño museo con restos de naufragios y noticias periodísticas de supervivientes.
Para entender la situación actual en el Área de Vida Silvestre, hay que conocer la historia reciente del parque, así como algunas de las políticas.

Historia:
El Parque Skeleton Coast era inicialmente parte del Parque Nacional de Etosha, proclamado en 1906. En 1967, la Comisión Odendal de Sudáfrica redujo su tamaño a un 25%, otorgando en el proceso tierras para las comunidades existentes. Incluyendo en medio parte de las tierras que hoy se conocen como Damaraland y Kaokoland, y también la Costa de los Esqueletos. Es una de las zonas mas apartadas e inaccesibles de Namibia.

Durante los años 50 y 60 se concedieron permisos a compañías privadas para realizar actividades de minería y pesca. En 1960 se contruyó el nuevo puerto en Cabo Frio. Este puerto Namibio reduciría el poder sudafricano en la zona de Walvis Bay. La compañía sudafricana Sarusas Mining Corporation en desacuerdo con esto, tomó cartas en el asunto llevando el caso a los tribunales, llevado por el joven abogado Louw Schoemann. La sentencia del gobierno de Sudáfrica acordó que el área fuera re-proclamada parque nacional – y por tanto la Costa de los Esqueletos fué proclamada parque nacional en 1971.

Sin embargo, durante el transcurso de toda la investigación, Louw se enamoró del increíble paisaje y la soledad de la zona. Él ya había traido a varios de sus amigos hasta esta zona en la que realizarón cortos safaris de exploración. Como se corrió la voz de estos viajes y cada vez mas gente estaba interesada en ir a conocer esta zona, él comenzó a llevar a gente cobrándoles por sus servicios.

A fin de conservar la zona intacta, la parte norte fue declarada como “Área Salvaje” (wilderness área). Para estar estrictamente controlado, se le dieron todos los derechos a un solo operador, asi que precisa de bastante dinero para visitarla. Las reglas fueron establecidas para minimizar el impacto del operador, incluyendo una prohibición total de estructuras permanentes, un número máximo de visitantes por año, y la estipulación de que toda la basura debe ser eliminada (no es tarea fácil).

Louw consiguió la licencia y el derecho exclusivo para operar en una sección de la “Wilderness área”. Así que empezó a poner en marcha su nueva compañía, Skeleton Coast Fly-in Safaris. Los servicios que comenzó a ofrecer eran exclusivos tomando un máximo de doce visitantes, haciendo gran parte del viaje en avioneta. De esta manera conseguía tener “un impacto mínimo” en la zona. Louw fue uno de los primeros operadores que apoyó al desarrollo de la comunidad pionera de guarda-parques locales de Namibia y se mantuvo un enfoque sensible con la ecología antes de que se pusiera de moda.