Mpumalanga, “la tierra donde el sol aparece” en lenguaje Swazi, Xhosa, Ndebele and Zulu, se extiende desde el este de la provincia de Gauteng hasta Mozambique y Suazilandia. Para muchos visitantes la provincia es sinónimo del Parque Nacional Kruger, el verdadero atractivo del flanco este de Sudáfrica y uno de las mejores reservas de África. Johannesburgo es la ciudad más próxima a Mpumalanga y está a unas cinco-seis horas de coche del Kruger.


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La capital de Mpumalanga es Nelspruit, renombrada como Mbombela. La carretera R40, al norte de la capital de la provincia, atraviesa las poblaciones de White River, Hazyview, Klaserie, Hoedspruit y Phalaborwa, una serie de pequeños pueblos que funcionan como bases para explorar el Kruger.

Kruger ocupa la mayor parte de la frontera oriental de las provincias de Limpopo y Mpumalanga con Mozambique y cubre un área del tamaño de la provincia de Badajoz.

En otros tiempos la provincia de Mpumalanga fue una de las más importantes en la explotación de minas de oro, y aquí se encuentra la encantadora ciudad minera de Pilgrim´s Rest (el descanso del peregrino).

Mpumalanga tiene unos maravillosos paisajes, de grandes valles boscosos y verdes praderas y también una impresionante zona montañosa, The Drakensberg Escarpment (el Escarpo o desfiladero Drakensberg), cuya altitud excede los 2.000 m en la mayor parte del macizo, que se suele atravesar en la ruta hacia el Kruger. Los miradores más famosos, God’s Window (La Ventana de Dios), Bourke’s Luck Potholes (Las Pozas de Bourke) y las Three Rondavels (Tres Chozas), están a lo largo del borde del desfiladero, y se la conoce como la Ruta Panorama.

El Drakensberg divide Mpumalanga en dos mitades. La mitad oeste consiste en zonas altas ocupadas por praderas llamadas Highveld (estepa alta) mientras las zonas bajas, que forman parte de la mitad este, tienen un clima subtropical llamado Lowveld/Bushveld (estepa baja), que mayormente es sabana.

La lowveld (estepa baja) de Sudáfrica, comprendida entre el macizo Drakensberg en Mpumalanga y Mozambique, es parte de una vasta región subtropical de la sabana que se extiende al norte de Zimbawe y Zambia así como al centro de Sudáfrica.

Descendiendo el Escarpment, se entra en la sabana tropical en la que crece el cultivo de frutas tropicales, y se tiene unas impresionantes vistas del macizo. En las proximidades de la presa Blydepoort está la pequeña ciudad de Hoedspruit, (que pertenece a la provincia de Limpopo). La ciudad tiene su propio aeropuerto y se toma como base para realizar safaris por la zona central y norte del parque Kruger. También es la ciudad de paso a las reservas privadas de Manyeleti and Timbabavati.

De interés en Mpumalanga:

El Cañón del Río Blyde

El Cañón del río Blyde es un importante accidente geográfico de Sudáfrica que forma parte de la zona norte del macizo Drakensberg. Con sus 26 km de longitud y una profundidad media en torno a los 762 m, el cañón del río Blyde es uno de los cañones más largos del mundo y es el segundo más largo de África, después del cañón del río Fish.

Tiene algunos de los acantilados más profundos del planeta y se le conoce por ser una de las grandes maravillas de la naturaleza en el continente, que el río BLyde excavó durante millones de años en la roca granítica, creando un precioso laberinto de laderas, islas, mesetas y acantilados cubiertos de vegetación.

La ruta Panorama, el tramo de 18 km de la carretera R534 que recorre lo alto del acantilado por el mismo borde, es toda una maravilla e incluye “La ventana de Dios” y “Las pozas de Bourke”. La ruta comienza al norte de Graskop y recorre preciosas cascadas. En algunos lugares, la vista se extiende hasta 100 km en la distancia hacia Mozambique. El espectacular paisaje hace enmudecer al visitante y ha sido considerado el más bello de África.
Posiblemente la mejor vista de todo el cañón es “The Three Rondavels” (las tres chozas), inmensas rocas redondas, que se parecen a las cabañas de los indígenas a las que denominan rondavels.

The three rondavels: las tres chozas
Son tres macizos rocosos en forma de “casas africanas” (cabañas cilíndricas tradicionales de los xhosa o los zulúes) y cuyas paredes, cubiertas de vegetación, forman unos acantilados que caen verticalmente desde una altura de 600 m. El primer mirador está sobre los rondavels propiamente dichos. Hay otro, a 50 m, que abarca una vista inmesa que incluye el embalse y la presa de Blydepoort.

The Bourke’s Luck Potholes: Las pozas de la suerte de Bourke’s
La arena y las piedras arrastradas por las rápidas aguas en la confluencia de los ríos Blyde (alegre) y Treur (triste) labraron pozas de las que los primeros buscadores extrajeron grandes cantidades de oro. Desde el aparcamiento parte un sendero que lleva a las gargantas y a varios puntos desde los cuales se tienen estupendas vistas de las pozas.

Sabie y Pilgrim’s Rest

Sabie es la más grande de las ciudades situadas en la zona alta del Drakensberg Escarpment (desfiladero) y tiene su identidad dividida entre servir de industria forestal y tratar de complacer a los turistas que la toman como “campamento base” para safaris. Aunque la ciudad se anuncia como lugar de referencia desde el que explorar el Kruger, definitivamente no lo es en cuanto que se tarda un par de horas por carretera en acceder al parque.

Si se quiere una base fuera del parque desde la que acceder al Kruger, es mejor alojarse tan cerca de la entrada como sea posible.

Escondido en el valle, a 35 km al norte de Sabie, Pilgrim’s Rest (el descanso del peregrino), un pueblo minero restaurado casi a la perfección, fue declarado monumento nacional en 1986.
Con una colección de edificios de tejado metálico y ondulado de color rojo, incluyendo un banco, una gasolinera, una imprenta y el característico Hotel Royal, hacen de Pilgrim’s Rest un lugar digno de fotografiar, gracias a que se han mantenido igual que cuando se construyeron en el siglo XIX.

En el centro de información del pueblo se puede comprar una entrada que permite el acceso a todos los edificios. Un agradable paseo desde la iglesia de St Mary’s hasta la oficina de correos traviesa la antigua zona alta del pueblo, donde puede visitarse el cementerio, en el que todas las tumbas están colocadas en la misma dirección con excepción de la Robber’s Grave (tumba del ladrón), cuya lápida se coloca perpendicular al resto.
Como su nombre indica, es la tumba de un ladrón que fue disparado por robar la tienda de campaña de uno de los mineros. Una tienda de campaña representaba un “hogar” y por tanto la más valiosa de las pertenencias de una persona.

La vieja Imprenta es un edificio típico. La prensa era el único medio de comunicación en aquel tiempo, y los impresores estuvieron entre los primeros residentes del pueblo. Miner’s House muestra la vida que llevaban los mineros, que aunque rodeada de oro era muy sencilla. La majestuosa casa Alanglade, residencia del administrador de la mina, es todo un palacio si se compara con el resto de Pilgrim’s Rest. Hoy la mansión es un museo de la época que parece esperar la vuelta de sus primeros dueños.

Pilgrim’s Rest tiene sus orígenes en la primera búsqueda del oro de Sudáfrica, que antecede al descubrimiento del gran filón de oro en la provincia de Gauteng. Todo el pueblo fue declarado monumento histórico en los años 80, pero la extracción minera continua detrás de la colina al suroeste de la ciudad, alejada de la vista de los turistas. En la zona de excavaciones, a orillas del Prilgrim’s Creek, el visitante puede probar su suerte buscando oro en el río.

Para obtener una impresión realista de la época de la extracción de oro, dirígete al museo abierto al aire libre de Diggings Site, en el límite oriental de la ciudad, en la carretera de Graskop, donde puedes ver demostraciones de la extracción del oro aluvial y hacer un tour guiado alrededor de las inhóspitas cabañas de los mineros y de las reliquias de la maquinaria de los primeros días de la minería.

P.N. Kruger: Introducción

Es el Parque Nacional más grande de Sudáfrica y sin lugar a duda uno de los mejores santuarios de fauna del mundo. Desde el río Limpopo al norte hasta el río Crocodile en el sur, el parque cubre 18.989 km² y se extiende por 350 km de norte a sur y 60 km de este a oeste. Esta vasta área natural tiene una superficie semejante a la provincia de Cáceres, en España.


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Es el tercer parque en tamaño de África (tras el del Tsavo en Kenia y la reserva nacional de Selous en Tanzania), y sin duda, el mejor organizado, puesto que la señalización es perfecta y los caminos se encuentran en excelentes condiciones para recorrerlo con total comodidad.

El parque se localiza en las provincias de Mpumalanga y Limpopo y limita con las Zimbawe, Mozambique y el Reino de Suazilandia. En su límite oeste limita con varias reservas privadas que ofrecen la posibilidad de avistar los animales acompañados de rastreadores y rangers muy bien formados, que te llevarán en vehículos abiertos.

El Kruger parece muy llano aunque en su interior existe un desnivel de 579 m de altitud, aunque no se aprecia porque los paisajes lo forman suaves colinas. Solamente la cordillera de Lebombo, fronteriza con Mozambique rompe este aspecto plano.

El parque está dividido en 16secciones, obedeciendo al tipo de vegetación de cada una, y el trazado de las carreteras del parque conduce al viajero de un marco vegetal u otro, alternando las amplias llanuras de hierba con las zonas de monte bajo y los bosques.

En la actualidad, el número de visitantes asciende a 1,25 millones al año, que permiten ser absorbidos por una red de caminos asfaltados de unos 700 km y por una red de caminos de grava de 1.900 km aproximadamente. Pese al gran número de visitantes nunca se tiene la sensación de que hay mucha gente, excepto en el sur del parque durante los meses de julio y agosto y durante las navidades.

En 2002 el Kruger llegó a ser parte del gigante Gran Parque Transfronterizo de Limpopo, junto con el Parque Nacional Gonarezhou en Zimbawe y el Parque Nacional de Limpopo en Mozambique (www.greatlimpopopark.com).
Desde que se abrieron las fronteras en Mozambique al este y en Zimbawe al norte, se ha expandido el hábitat de los animales salvajes. En conjunto, el Gran Parque Transfronterizo de Limpopo sumado al Parque Nacional Kruger forma un área de conservación de la vida salvaje de más de 36.000 km2, casi tan grande como Holanda.

P.N Kruger: Historia

El pueblo San de cazadores y recolectores fueron los primeros en ver a los animales del Kruger y han dejado su huella en forma de pinturas y grabados en muchos sitios del parque.

Antes de los San, varias especies de homínidos vagaban por la estepa baja hace 500.000 años, pero fue la llegada de los buscadores de fortuna blancos, en la segunda mitad del siglo XIX, los que hicieron mella en la región, con la construcción de granjas y la caza de animales salvajes.

A principios del siglo XX los granjeros africanos fueron echados de sus tierras para constituir el parque, lo que supuso la existencia de opiniones encontradas al respecto.

El área que ahora se la conoce como el Kruger, fue protegida por primera vez en 1898, cuando Paul Kruger, el presidente de la República de Transvaal y un ferviente cazador, estableció la reserva de Sabie, comprendida entre los ríos Sabie y Crocodile, como área de caza controlada.

A Paul Kruger se le suele atribuir el hecho de haber previsto el uso de las tierras para la conservación de la vida salvaje, pero fue James Stevenson-Hamilton, el primer defensor del parque nacional, quien ingeniosamente puso el nombre de Kruger al parque para disminuir la oposición Afrikaaner a la creación del parque.
De hecho, Stevenson-Hamilton sabía que Kruger no era un conservacionista y así como que había pocas personas que estuvieran interesadas en los animales salvajes, a menos que éstos estuvieran muertos. Fue su tenacidad la que salvó a algunos animales de la extinción.

En 1926, la reserva de Sabie se unió con la de reserva vecina Shingwedzi y varias granjas privadas para constituir el Parque Nacional Kruger, y en 1927 el parque se abrió al público. Desde entonces, Kruger ha llegado a ser el mayor centro de investigación y conservación y uno de los primeros destinos de África para observar la vida salvaje. A principios de los años 90, la mayoría de las vallas existentes entre el Kruger y las reservas privadas se retiraron. En 2002 el Kruger llegó a ser parte del gigante Gran Parque Transfronterizo de Limpopo (www.greatlimpopopark.com), junto con el Parque Nacional Gonarezhou en Zimbawe y el Parque Nacional de Limpopo en Mozambique.

P.N. Kruger: sus áreas

A grandes rasgos, el P.N.  Kruger se divide en tres zonas o secciones: sur, central y norte, cada cual con su propia identidad y topografía. Si se dispone de poco tiempo para visitar el parque, lo mejor es elegir uno o dos zonas para explorar, pero si se dispone de más tiempo, una opción interesante es recorrer el parque de norte a sur para saborear los cambios de paisaje.

Las secciones sur, central y norte a menudo se las denomina “el circo”, “el zoo” y “tierra salvaje”. La zona sur tiene la mayor concentración de animales, atrae el mayor número de visitantes y es la parte más accesible desde Johannesburgo, puesto que la entrada denominada Paul Kruger es la más próxima, a poco más de 450 km por la autopista N4.

La sección central también ofrece buena concentración de animales, además de los dos campamentos más atractivos del parque, el Olifants y el Letaba.

Cuanto más al norte se vaya, menor será la cantidad de animales y el número de turistas, pero es en la zona norte en la que realmente se tiene una sensación de tierra salvaje, en especial si uno se aloja en el campamento de Punta Maria construido en los años 30. Si eres un entusiasta de la observación de aves, estas obligado a visitar el extremo norte del parque, especialmente en verano, cuando tiene lugar el nacimiento de las crías.

ZONA SUR:

Es la parte más visitada porque es la más cercana a Jo’burg y a Pretoria. Tiene 5 entradas: Numbi, Phabeni, Paul Kruger (a 450 km de Jo’burg), Malelane (a 410 km de Jo’burg) y Crocodile Bridge (a 470 km de Jo’burg). Malelane y Crocodile Bridge son las más cercanas si se viene desde KwaZulu-Natal, bien desde Barberton o desde Suazilandia. Aunque el tráfico puede ser molesto, también es la zona que permite ver más animales, especialmente leones y rinocerontes, pues en esta zona el río Sabie marca un corredor verde en la sabana.

Campamentos en esta zona: Skukuza, Lower Sabie, Crocodile Bridge, Pretoriuskop, Berg-en-Dal. Skukuza es el mayor de los campamentos, con instalaciones que incluyen aeropuerto, alquiler de coches, banco, oficina de correos, restaurante y tienda. El campamento de Lower Sabie es de tamaño modesto pero ofrece cabañas desde los que se ven tramos del río Sabie. La puerta Paul Kruger es la más cercana a Skukuza.

ZONA CENTRO:

Desde Johannesburgo los mejores accesos a la zona centro son la puerta de Orpen (a 530 km de Jo’burg) y Phalaborwa (a 520 km). Si se ha estado explorando el Cañón del río Blyde, se accede desde las puertas suroeste Numbi, Phabeni y Paul Kruger.

Aunque no hay grandes ríos que surquen las llanuras de la región central, esta zona alberga grandes manadas de antílopes, lo que hace que la mitad de los leones del parque vivan aquí, con lo que es fácil verlos. Hay abundante fauna, especialmente hienas y chacales, y hay muchas posibilidades de ver al raro licaón, conocido vulgarmente como perro salvaje africano, lobo pintado, perro hiena o perro cazador de El Cabo.

Los elefantes abundan más a medida que se avanza hacia el norte, ya que también abundan los árboles mopane, que constituyen uno de sus alimentos favoritos.

Campamentos en esta zona: Mopani, Letaba, Olifants, Satara y Orpen. Oliphants domina la amplia llanura de inundación del río Oliphants. Satara, el segundo campamento más grande, está ubicado en una zona muy frecuentada por leones. Al oeste de Satara, el campamento Orpen está junto a la reserva privada de Timbavati.

ZONA NORTE

Las puertas de acceso son Punta Maria (a 600 km de Jo’burg) y Pafuri (a 620 km). Aquí hay menos gente y la zona es más salvaje, con montañas y bosques alrededor de Punta Maria. Este es el reino de los elefantes y los búfalos, pero también se pueden ver leones, leopardos y guepardos, aunque más raramente.

Campamentos en esta zona: Shingwedzi y Punta Maria. A 40 km del campsite Punta Maria, situado en el extremo más septentrional del Kruger, se pueden ver unos magníficos baobabs. El campsite de Shingwedzi ocupa la cumbre de una colina con vistas al embalse de Pioneer.

P.N. Kruger: flora y fauna

Entre las especies de grandes mamíferos vistos en el parque están el guepardo, el leopardo, el león, la hiena moteada, el perro salvaje, el rinoceronte blanco y el negro, el búfalo, la cebra, el elefante, la jirafa, el hipopótamo y el jabalí africano.

Entre los antílopes, están el busbuck (Tragelaphus scriptus), eland (son los antílopes más grandes que existen), impala, kudu, reedbuck de las montañas, nyala (Tragelaphus angasii), oribí (Ourebia ourebi), antílope roano, el antílope sable, tsessebe (Damaliscus lunatus), waterbuck (Ellipsiprymnus de Kobus) y el ñu azul.

Los más de 500 especies de aves incluyen aves rapaces, cálaos y avestruces. Entre los Big Birds están la cigüeña de silla de pico, la avutarda de Kori, el águila marcial, el buitre orejudo o buite de Nubia, el buho pescador de Pel y el cálao de tierra (ground hornbill).

En el parque también verás gran variedad de reptiles, anfibios e insectos. Siempre hay algo que ver en lo alto de los árboles, entre los arbustos o incluso en tu tienda de campaña.

El Parque Nacional del Kruger es el hogar de una abundante flora. Entre las más de trescientas especies de árboles más comunes están el baobab, la higuera de racimo (Ficus racemosa), acacia (Acacia nigrescens), arbol de la nuez vómica (Trichilia emetica), naranjo de los monos (Maclura pomifera), arbusto de pasa, tamboti (Spirostachys africana), arbol de coral (Eritrina), arbol de la fiebre (Acacia xanthophloea), ébano africano (Diospyros mespiliformis), Leadwood (Combretum imberbe Wawra), marula (Sclerocarya birrea), mopane (Colophospermum mopane), palmera de lala o Morala (Hyphaene coriacea) y el árbol de las salchichas (Kigelia africana).

Algunos árboles tienen historias curiosas. Por ejemplo, el árbol mopane es uno de los alimentos favoritos de los elefantes, de modo que la existencia de estos árboles nos avisará de su presencia. En estos árboles podrás ver a los gusanos mopane comiéndose sus hojas, que son todo un manjar en la cultura culinaria local. El árbol de las salchichas (Sausage tree) un ejemplar de aspecto divertido con vainas de semillas gigantes colgadas de tallos que parecen cuerdas. Los árboles de la fiebre (Fever tree) son característicos por sus troncos de color verde pálido. Toman su nombre del entorno pantanoso en el que crecen, donde vivían los mosquitos portadores de la malaria.

P.N. Kruger. cuando visitarlo

Es gratificante visitar el Kruger en cualquier época del año, aunque cada estación tiene sus ventajas y desventajas. Si no te gusta el calor, evita los meses de verano, de Diciembre a Febrero, en los que la temperatura media está en torno a los 30ºC, pero que puntualmente puede llegar a superar los 40ºC.

A lo largo de todo el verano el calor se suaviza por las tormentas que suelen durar poco tiempo. En esta época del año todo está más verde, y desde principios de Noviembre tendrás la probabilidad de ver preciosos cachorros así como numerosas aves.

No obstante, si te horrorizan los insectos y las ranas, lo mejor es que permanezcas alejado del Kruger en la estación lluviosa, de Noviembre a Marzo.

Durante los meses de invierno, de Abril a Agosto, apenas llueve en el Kruger. La vegetación se marchita durante este tiempo, haciendo que se sea más fácil divisar a los animales. Aunque las temperaturas durante el día alcanzan los 20ºC de media, por las noches y por las mañanas temprano puede hacer mucho frío, especialmente en Junio y Julio, y necesariamente se tiene que usar ropa de abrigo. Una evidente ventaja del invierno es la ausencia de mosquitos y de otros insectos.

P.N. Kruger: reservas privadas

En las reservas privadas del parque Kruger se está muy cerca de satisfacer las fantasías de Memorias de África, donde rangers cualificados te enseñarán la reserva junto a un pequeño grupo de huéspedes del lodge. Al igual que en la zona pública del Kruger, lo ideal es relajarse y no obsesionarse con ver los Cinco Grandes (Big Five). El elemento suerte que conlleva el avistamiento de animales, es lo que hace a los safaris ser tan adictivos.

A lo largo del límite occidental del parque nacional, bordeados por los ríos Sabie y Olifants, hay reservas privadas que proporcionan una frontera natural vital entre las zonas de Lebowa, Gazankulu y Kruger, y cuyos límites con el Kruger están sin vallar, lo que hace que a esta zona se la conozca como el Greater Kruger (el Kruger más grande). Dentro de cada reserva hay varios lodges y cada uno de ellos dispone de grandes extensiones de terreno.

En lo que respecta a los animales, las áreas privadas y públicas están unidas formando un todo. La única diferencia real es que las reservas privadas no son lugares para conducir por tu cuenta, y en ellas se tiene mayor sensación de estar en una tierra salvaje en cuanto que no tienen carreteras asfaltadas ni hay más edificaciones que la de los propios lodges. Si accedes a las reservas privadas en coche, tendrás que dejarlo aparcado en el lodge y no volverás a ver el vehículo hasta que te marches.

En estas reservas encontrarás un alojamiento absolutamente lujoso y romántico, una comida fabulosa y los clásicos safaris en cómodos 4×4 abiertos. Disponen de las mejores instalaciones para observar a los animales salvajes y casi garantizan poder ver a los Big Five al completo. Para mantener su independencia estos lodges no tienen comunicación con el interior del parque; se accede a ellos por pistas privadas que parten del interior del Kruger.

Normalmente todos los lodges siguen la misma fórmula básica: pensión completa (excepto las bebidas y las propinas), safaris fotográficos o game drives al amanecer y por la tarde cuando está anocheciendo, con un ranger acompañado de un rastreador.

Las reservas más famosas cuentan con equipos de rangers muy profesionales y están conectadas entre ellas por radio o móvil para informarse de los lugares en los que se encuentran los animales. Los vehículos son muy adecuados para un safari fotográfico (poca gente, mucha visibilidad y comodidad), y en su parte delantera, sobre un pequeño asiento se sienta el rastreador, capaz de descubrir un animal a muchos metros de distancia.  Siguen unas estrictas reglas acerca del número de vehículos permitidos en un avistamiento, de modo que si por ejemplo, tú estás viendo leones, con toda probabilidad sólo habrá dos vehículos a la vez.

Las cenas son en ocasiones en el exterior, alrededor del fuego. Estas reservas también ofrecen paseos a pie, por lo general después de desayunar o después de comer en compañía de un ranger armado. Naturalmente un poco de miedo va incluido en el paquete.

Durante el tiempo que se está en el lodge, uno puede holgazanear alrededor del bar, leer la colección de libros de animales que por lo general tienen todos los establecimientos o bien observar a los animales que se acercan a los estanques artificiales, estrategicamente colocados frente al lodge e iluminados con focos en algunos casos.

Reservas privadas

Sabi Sands: Es una de las más famosas, con 30 km de frontera con el Kruger. También es uno de los mejores lugares del mundo para ver leopardos y leones. El sur de Sabi Sands es el área más exclusiva de Sudáfrica, no sólo por los magníficos animales sino también por su proximidad a Nelspruit, y porque desde Hazyview hay un fácil acceso a los lodges de una o dos horas en coche. El acceso al norte de Sabi Sands es algo más incómodo porque hay que conducir por caminos polvorientos durante un par de horas hasta llegar a los lodges. Hay que hacer el mismo trayecto para llegar a Manyeleti que está al norte de Sabi Sands. La mayor parcela pertenece al lodge Mala Mala.

Manyeleti: más arriba de Sabi Sands, es menos conocida y visitada. Linda con el Orpen Gate del Kruger. Famosa por sus leones y leopardos, tiene la ventaja de disponer de una mayor variedad de alojamientos. Durante los días del apartheid, Manyeleti fue el único parque del Kruger que permitía alojarse a las personas de color, y por tanto, está menos desarrollado que las otras reservas.

Timbavati: una de las mayores reservas, con cerca de 650 km2, y es la que está situada más al norte, estando menos llena de gente que Sabi Sands. Se accede desde la puerta Orpen y es más accesible porque hay que conducir bastante menos por caminos polvorientos que para llegar al norte de Sabi Sands o a Manyeleti. Es fronteriza con el Kruger y en otros tiempos adquirió fama por su población de leones blancos.

Klaserie: La zona klaserie engloba numerosos cotos privados, lo que hace de ella la segunda reserva privada más grande del país. Con una extensión de 620 km2, limita con el parque Kruger y con el río Olifants. El río Klaserie es el foco central de la reserva por el gran número de animales que se reúnen en sus orillas para beber.