Esta pequeña ciudad situada en el norte del país, limita en la frontera con Angola. Se situa a unos 291 kilometros de Kamanjab y unos 200 kilómetros al oeste de Oshakati. Se construyó como base de operaciones del proyecto hidroeléctrico subterráneo de Ruacana de 320 MW de potencia, que actualmente suministra más de la mitad de la energía eléctrica del país. Su nombre procede de las palabras hereras orua hakahana: los rápidos.En Ruacana hay una gasolinera BP, un almacén general y una gran escuela. El núcleo de la ciudad se siente bastante moderno, pero no hay otras instalaciones, y pocos visitantes atraviesan la población.

Antaño, las Cataratas Ruacana de 85 metros de altura, solían ser una atracción para los visitantes, una maravilla natural, pero ahora tras la construcción del embalse Calueque en Angola, el agua solo fluye si hay precipitaciones intensas, e incluso entonces, gran parte se desvía a través de una serie de compuertas de la estación de energía hidroeléctrica en la frontera. Las caídas están bien señalizadas, pero tiene que cruzar la frontera para verlas. El puesto fronterizo abre 06.00-18.00, y puede cruzar para la visita en el día sin problemas, firmando el libro de registro de emigración. Si va a tomar fotografías, pida permiso, y tome solo fotografías de las cataratas: esta zona de la frontera sigue siendo muy sensible. En 2001 y 2002 las cascadas volvieron a la vida, ofreciendo un espectáculo comparable a las cataratas Victoria.

Al oeste de Ruacana se encuentra el Kaokoveld, una de las reservas trivales de himbas. Hay un camino directamente de Ruacana a lo largo del Kunene, con una distancia de 125 kilometros aproximadamente. El último trayecto es duro y hay que tener cuidado, lleva tres días de conducción. Al oeste de Ruacana no hay nada para comprar suministros, si se adentra en estas tierras debe de ser autosuficiente e ir con dos vehículos 4×4.