Campania, la Tierra del Sol

El territorio de la provincia de Campania


La región de Campania está bañada por el Mar Tirreno y cuenta con una de las costas más valoradas en Italia. Las tierras interiores de la región son esencialmente montañosas, y en la zona se alternan valles y llanuras. En frente de los bellos golfos de Nápoles y Salerno se encuentran y divisan desde la costa las bellas islas de Capri, Ischia y Procida.

Pompeya

Pinturas romanas en Pompeya

Nápoles es la capital de la región y otras ciudades importantes son Caserta, Benevento, Salerno y Avellino. Campania es extraordinariamente rica en restos de la antigüedad clásica, algunos de los más conocidos son Herculeo, Pompeya, Paestum y Cuma. Anfiteatros, Arcos Triunfales, ciudades, puentes y tumbas de la época de la Roma Imperial son frecuentes e importantes. El arte paleolítico está presente en Nápoles y Nocera, y las catedrales en estilos bizantinos y árabe-normando son numerosas y sobresaliente. El Palacio Real de Caserta es la expresión más sorprendente del Barroco.

Nápoles, Capital de la Región de Campania

Napoles, Castell dell'Ovo

Castell dell’Ovo, Nápoles

La ciudad de Nápoles, con una larga historia, es una ciudad en la que el alma noble, culta y cosmopolita que hizo de ella la capital histórica y cultural, y de la que conserva obras maestras universales se combina y funde con el alma populosa y caótica en sus callejuelas del casco antiguo.

Visitar la ciudad significa sumergirse en un pasado de 27 siglos que se remontan desde la antigua Grecia hasta nuestros días: en el mismo perímetro de la Nápoles greco-romana de desarrolló la Nápoles bizantina, luego la medieval, la renacentista y la barroca. Y este desarrollo de la ciudad sobre sí misma se ha producido respetando las tradiciones antiguas: donde en época romana estaba el foro con los comercios hoy encontramos los mercadillos populares, bajo soportales medievales.

Calles de Nápoles

Calles de Nápoles

Después de Roma y Milán, Nápoles es el mayor centro urbano de Italia, y bajo la trama de sus calles existe otra ciudad subterránea con los restos de su pasado y su historia, como en la zona subterránea bajo la Basílica de San Lorenzo, a lo largo del antiguo Decumano Mayor, donde 2 m por debajo del suelo las excavaciones han sacado a la luz restos de la Nápoles medieval y de la antigua ciudad greco-romana. Actualmente se puede visitar el recorrido en las entrañas de Nápoles, paseando por pasadizos bien conservados que se extienden varios kilómetros.

En Capodimonte se pueden recorrer las catacumbas excavadas por los primeros cristianos (siglo II) que se diferencian de las romanas en que están realizadas en dos niveles y los pasillos son anchos. En la Sanitá se pueden visitar otras laberínticas catacumbas y antiguos hipogeos. El centro histórico de Nápoles es uno de los mayores del mundo y está declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Es una ciudad fortificada, enmarcada en la bella bahía y los 4 castillos o fortalezas.

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Piazza del Plebiscito

  • El Castel dell’Ovo es el bastión napolitano más antiguo que se levanta en un islote pegado a la ciudad y construido sobre una antigua villa romana, sobre la que se construyó un monasterio del que aún se conserva la iglesia. En los alrededores de la fortaleza surge lo que fue un pequeño asentamiento marinero y que en la actualidad es un lugar muy transitado por los visitantes por la belleza de sus callejas y sus restaurantes y cafés.
  • Castel Capuano, en las cercanías de la puerta del mismo nombre, fue un palacio real fortificado de los suevos en el s. XII y que posteriormente se convirtió en sede del tribunal del virrey, y conocido como Vicaria.
  • El tercer bastión, el Maschio Angioino o Castel Nuovo, se encuentra en pleno centro histórico y lo caracterizan sus 5 torres cilíndricas y su espléndido Arco de Triunfo doble. Su ubicación, su impresionante planta y el contraste entre la piedra negra con la que está construido y el blanco del mármol del bajorrelieve del siglo XV sin duda alguna captan la atención de todos los visitantes. En la Capella Palatina de su interior aún se conservan algunos fragmentos de pintura realizadas por Giotto y sus discípulos.
  • Y finalmente strong>Sant’Elmo sorprende por su dominante posición estratégica. Fue utilizado como prisión durante el siglo XVIII para confinar a los revolucionarios y en la actualidad alberga exposiciones artísticas

Se puede iniciar un recorrido por el centro histórico comenzando por la Piazza del Gesú, flanqueada por nobles palacios y el Convento de Santa Clara. A un lado de la plaza se encuentra la Iglesia del Gesú Nuovo decorada en su interior con pinturas y esculturas barrocas que datan de los siglos XVII y XVIII. Como contraste, la Iglesia de Santa Clara, restaurada tras el bombardeo de la ciudad de 1943, le trasladará a un pasado medieval y renacentista con sus frescos de la escuela de Giotto.

Puede continuar por Spaccanapoli, un larga calle que recorre el centro histórico y que parece dividir la ciudad en dos. El origen de esta vía fue el bajo decumeno de la ciudad de Neapolis y está bordeada por espléndidas mansiones como el Palacio Filomarion della Rocca o el Palazzo Venezia, antigua residencia de los embajadores de la República de Venecia, además de numerosas tiendas y talleres artesanos que muestran sus delicias como el famoso limoncello, dulces, licores caseros y por supuesto pasta artesanal de todos los tipos.

Llegará a la Piazza San Domenico Maggiore, con la iglesia del mismo nombre y los impresionantes palacios que la bordean como el Palazzo di Casacalenda, en cuya planta baja se encuentra la pastelería más famosa de la ciudad, Scaturchio. La Piazza San Lorenzo ocupa el lugar del antiguo Foro de Neapolis, y en ella se encuentran 2 magníficas iglesias: San Paolo Maggiore, que se levanta sobre el lugar donde una vez estuvo el Templo de Dioscuro, y San Lorenzo Maggiore, con el monasterio del mismo nombre. Una visita a este monasterio muestra como Nápoles ha crecido construyendo capa sobre capa a lo largo de siglos.

Pero por supuesto no se puede visitar Nápoles sin recorrer la Piazza del Plebiscito, donde se concentran algunos de los más impresionantes monumentos de la ciudad. Se puede decir la todo el área es el salón de la ciudad, con sus teatros, palacios, castillos y cafés históricos. En el pasado, cuando su nombre era Largo di Palazzo era el lugar de celebración de ceremonias reales y militares, carreras de caballos y festivales populares. Situada entre el mar y la colina de Piazzafalcone es la plaza monumental más grande la ciudad. Uno de los lados de la plaza está ocupado por la Iglesia semi-circular de San Francesco di Paola y frente a ella se encuentra el Palazzo Reale. La plaza se cierra simétricamente con el Palazzo della Prefettura y el Palazzo Salerno, actualmente sede del mando militar regional. Podemos continuar por la Piazza Trieste e Trento, que se abre en uno de sus lados la Piazza Plebiscito, y que está bordeada por palacios del siglo XVIII, cafés, la Iglesia e San Fernando y al norte, el Palazzo Reale.

No se puede dejar de recorrer la bellísima Galleria Umberto I. Aquí los diferentes materiales –mármol, cristal, hierro- se funden para crear una impresionante estructura que sorprende por su solidez y ligereza, sensaciones que se funden como los materiales que la forman. Frente a una de las entradas de la Galleria se encuentra el teatro de San Carlo, casa de la ópera.

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Galleria Umberto I

Otro bello recorrido en la ciudad, es el paseo que bordea el mar. Comenzando por Mergellina, que ha sido exaltada durante siglos por poetas, pintores y músicos como una de las zonas más bellas de Nápoles. En esta zona se encuentra el puerto con las terminales de los ferris que conectan la ciudad con las islas, y donde los pescadores locales que suministran pescado a los mercados locales, amarran sus barcos. Aquí comienza uno de los paseos marítimos más famosos del mundo, que se extiende hasta el Borgo de Santa Lucía. La Piazza Sannazzaro continúa siendo el reino de las pizzerías y de las tratorías típicas de pescado de Mergellina.

Posillipo es un promontorio de rara belleza que marca el límite oeste de la ciudad, separando la bahía de Nápoles de la bahía de Pozzuoli. En las laderas de tufa negra de Posillipo se encuentra el barrio más elegante de Nápoles. El punto más sugestivo de Posillipo es Parco Virgiliano, un enorme parque con impresionantes vistas sobre el golfo y Campi Flegrei. Las excelentes vistas desde este punto y la magia de la luz cautivaron a numerosos artistas hasta el extremo de dar vida a una escuela de pintura en el siglo XIX, la Escuela de Posillipo. La carretera que serpentea por el promontorio está bordeada de numerosas villas y palacios, como el Palazzo Donn’Anna, que cuelga sobre el agua, o las Villas Quercia, Hamilton y Rosbery, esta última una de las residencias del Presidente de la República.

Marechiaro es una pequeña aldea de antiguo origen, ubicada en el promontorio de Posillipo, donde se encuentra la Chiesetta di Santa Maria del Faro, que contiene los restos de una villa romana. Via Petrarca divide la parta alta de la colina de Posillipo y se ha convertido en el símbolo de la exclusividad y el lujo, donde en prósperas villas que muestran el desarrollo arquitectónico italiano de la posguerra, viven personajes selectos de la sociedad napolitana.

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Bahía de Nápoles

Finalmente se debe explorar la zona de las colinas de Nápoles. El Corso Vittorio Emanuele, construido a mediados del XIX es la calle más larga de Nápoles, con sus 5 kilómetros de curvas y vistas panorámicas, y conecta Mergellina con la Piazza Mazzini. A lo largo de esta vía se encuentran elegantes edificios del siglo XIX, bellas vistas del golfo e históricas escaleras construidas para subir a Vomero. La Pedamentina, la escalera que sube hasta San Martino, es uno de los caminos más antiguos de la ciudad y fue originalmente construido para comunicar la parte baja de la ciudad con las colinas. Sus escalones comienzan en Piazza Montesanto y ofrecen una vista excepcional del antiguo núcleo de la ciudad. La Certosa di San Martino, que domina el golfo, fue fundada en el siglo XIV en lo alto de la colina del mismo nombre. El grandioso complejo fue construido de acuerdo con los cánones arquitectónicos y las reglas religiosas de los cartujos, con claustros, áreas comunales, huertos y jardines ornamentales. Las transformaciones sufridas a lo largo de los siglos, la gran cantidad de obras de arte que alberga como parte de su construcción y decoración y su privilegiada posición, han convertido el lugar monástico en un punto de visita obligada en la ciudad. A principios del siglo XIX fue convertido en el Museo de la Ciudad, y en la actualidad ofrece a los visitantes un viaje a través de las memorias e imágenes de Nápoles.

Vomero es el corazón residencial y comercial de la ciudad, y debido a su posición y su gran población, es a menudo considerado una entidad separada de la ciudad que se extiende a sus pies. 3 funiculares, y recientemente un moderno metro, conecta el área con el centro de Nápoles.

El Museo di Capodimonte fue construido en el siglo XVIII para alojar las maravillas de la colección Farnese, además de ser utilizado como retiro de caza para el rey. Durante el siglo XIX la colección se enriqueció con la colección de los Borbones: pinturas y objetos preciosos procedentes de monasterios cerrados, donaciones reales y antigüedades procedentes de Egipto, zonas etruscas, Grecia y Roma. El impresionante edificio construido en rojo de Pompeya, cuenta con tres patios y es una de las mejores galerías de are de Italia.

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Vista panorámica de Nápoles